David Lauman

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Cómo facilitar la comunicación en inglés

In Aprendizaje v. traducción del inglés on February 17, 2013 at 10:49 PM

Por David L. Lauman

20/20 Translations, Inc.

Introducción

A menudo, el tener que aprender el inglés y comunicarse en ese idioma puede ocasionar estrés, particularmente cuando el trabajo lo exige. No obstante, es posible minimizar esa presión tomando cursos que realmente permitan que uno mejore su capacidad de entenderlo y hablarlo.  Para que el curso resulte una inversión y no un gasto, conviene que el ejecutivo y/o la empresa recurran a servicios que miden el aprovechamiento del aprendizaje, tales como los ofrecidos por el Trinity College London.

Si bien la capacidad de comunicarse en inglés abre muchas puertas, también es importante reconocer que hay situaciones en las que no hay que confiarse de más.  Para evitar malos entendidos, que además pueden ser muy costosos, hay ocasiones en las que conviene contratar a un traductor y/o intérprete cuidadosamente seleccionado para facilitar comunicación altamente técnica o compleja con anglófonos.

Hago las siguientes recomendaciones a base a 11 años de experiencia como profesor de inglés en México y 8 como traductor-intérprete en los Estados Unidos.

Antecedentes

Buena parte de mi experiencia como maestro de inglés transcurrió en varias empresas trasnacionales con oficinas en la Ciudad de México. Además, impartí cursos a muchos ejecutivos y profesionistas que me pagaban por su cuenta. Si bien un número considerable de estas personas ya tenían al menos un nivel intermedio de inglés, necesitaban tener mayor fluidez para poder llevar a cabo negocios internacionales con mayor seguridad.

Comúnmente, estas personas habían llevado muchos cursos de inglés sin realmente alcanzar sus objetivos, porque en sus cursos anteriores hubo demasiado énfasis en reglas gramaticales y no lo suficiente en el desarrollo de la capacidad de hablar y entender el idioma, sobre todo a como lo usan los hablantes nativos.  Y con justa razón, varias empresas y un buen número de alumnos particulares, frustrados por pagar cursos y no obtener buenos resultados, me hicieron saber que querían ver resultados así como pruebas fidedignas de los avances de aprendizaje.

Soluciones

Ante esa situación, me enfoqué en mejorar la capacidad de mis alumnos de entender el inglés hablado y ayudarles a que pudieran conversar con más soltura. Les ponía a escuchar audio y video grabaciones con hablantes de diferentes países del mundo anglófono para que se familiarizaran con los diversos acentos.  Después de escuchar dichas grabaciones, les hacía preguntas para determinar qué es lo que habían comprendido, y de ser necesario, volvíamos a escuchar la misma grabación una y otra vez hasta que la habían logrado entender.  Esta práctica obligaba a los alumnos a mejorar su comprensión auditiva, y a hablar respecto a lo que habían oído.

Solamente abordaba cuestiones gramaticales para los casos en los cuales era esencial que los alumnos refinaran puntos clave.   Sin embargo, no le dediqué mucho tiempo a la gramática debido a que la mayor parte de los “errores” de los alumnos no impedían su capacidad de darse a entender con anglófonos.

En muchas ocasiones tuve la satisfacción de enterarme de alumnos que se sentían más seguros al comunicarse con personas de habla inglesa durante llamadas telefónicas y/o viajes al exterior.  Esto contribuía, también, a que muchos ejecutivos se sintieran más seguros en sus puestos, o que incluso pudieran acceder a mejores.

Con tal de que mis clientes tuvieran pruebas de los avances de aprendizaje, yo les ofrecía la opción de prepararse para los exámenes orales que ofrece el Trinity College London.  La ventaja de estos exámenes es que se enfoquen estrictamente en la capacidad de la persona de conversar en el inglés, y se ofrecen en los niveles básicos, intermedios y avanzados.  Estos exámenes se ofrecen en ocho países de habla hispana, por lo que en muchos casos es posible presentar la prueba localmente.  Los alumnos que optaron por presentar los exámenes de Trinity, les gustaba el reto de la preparación así como la satisfacción de tener una constancia con reconocimiento internacional de su nivel de dominio del inglés.

La importancia de reconocer limitaciones

No tiene comparación alguna la emoción que uno siente cuando se da cuenta de que puede comunicarse en otro idioma, o de que haya logrado una mejoría notable en el manejo de una lengua extranjera.  Tampoco con nada se compara el que uno mejore su vida profesional por poderse comunicar con colegas, socios, proveedores y otros que hablen el idioma extranjero. Habiendo pasado por ese proceso con el español en edad adulta, sé muy bien lo que se siente.

No obstante, se dan situaciones en las que tener un dominio incluso de un “90%” puede hacer que usted pase por alto información esencial.  Por ejemplo, si está usted en un encuentro en donde el lenguaje es sumamente técnico y/o el acento o forma de hablar de las angloparlantes dificulta la comprensión, es aconsejable que cuente con un intérprete profesional para facilitar el entendimiento.  Por otro lado, si es necesario que mande un reporte u otro documento de importancia y no se siente usted seguro de su capacidad de redactar el inglés, es recomendable conseguir la asistencia de un traductor.

Como bien señalan en el folleto Todo lo que usted quiso saber sobre la traducción, una guía sumamente útil para quien compre servicios de traducción y/o interpretación, no es lo mismo la capacidad de hablar dos idiomas que ser un traductor o intérprete profesional.  Además, para asegurarse de que consiga la persona indicada para facilitar la comunicación, conviene saber que un intérprete facilita la comunicación verbal en tiempo real entre personas que hablan el mismo idioma, a diferencia del traductor, quien transmite comunicación escrita de un idioma a otro.

Sugerencias para la selección de traductores e intérpretes

Sin embargo, como con cualquier servicio profesional, conviene hacer una selección cuidadosa.  Es recomendable que averigüe con la agencia de traducción y/o interpretación, o bien, con el intérprete/traductor independiente, qué experiencia, preparación y acreditaciones tenga.  Si bien para reuniones, teleconferencias y otras situaciones de comunicación verbal conviene conseguir un intérprete que se especializa en la materia en cuestión, en muchas ocasiones esto no es viable.  De todas formas, sí hay maneras de permitir que un intérprete no experto en la materia asista de manera eficaz.  Asegurándose, primero, de qué el (los) intérpretes se comprometan a acatar políticas de confidencialidad rigurosamente, es recomendable facilitarles información sobre el tema y glosarios (si están en los dos idiomas, cuanto mejor) pues esto le permite al intérprete estudiar sobre el tema antes del encuentro.  Por experiencia propia, les puedo asegurar que cuando los clientes me han facilitado dicha información de apoyo con antelación, me puede facilitar considerablemente mi trabajo como intérprete simultáneo y consecutivo.    De lo contrario, incluso el mejor intérprete del mundo puede encontrarse con dificultades.

Es importante saber que para las situaciones en las que no es viable conseguir a un intérprete en persona, en muchos países de habla inglesa existen servicios de interpretación vía telefónica.  En dicha modalidad, el intérprete facilita la comunicación entre la(s) persona(s) que hablen idiomas distintos, aunque esté a centenares o miles de kilómetros del recinto en donde usted se estará comunicando.  Incluso, mediante una teleconferencia, el intérprete puede interpretar entre usted y el anglófono(s) con el(los) que necesite comunicar aunque no se encuentren en el mismo lugar.

Cuando se trata de cuidar su imagen y/o de su compañía ante el mundo de habla inglesa, conviene contratar a un traductor profesional que es hablante nativo del inglés.  Eso, porque con pocas excepciones, los traductores tienden a traducir con mayor precisión hacia su lengua de origen, un punto también explicado en Todo lo que usted quiso saber sobre la traducción (lo mismo aplica para documentos en inglés que requieren traducción al español, situación en la que es preferible que el traductor sea de lengua materna española).  Ya que consiga una buena traducción, puede ser de gran ayuda para que el lector anglosajón que lea su documentación o materiales promocionales se enfoque en el mensaje que quiere proyectar, olvidándose de que esté leyendo una traducción.

Por último, tenga cuidado con el Traductor de Google y servicios similares.  Las traducciones que hace no siempre son precisas, y usted puede poner en riesgo información confidencial.  Abordo ese tema en “The perils of using free online translation tools”, que será traducido al español próximamente.

Conclusión

Aprender el inglés no tiene por qué ser una experiencia que le estrese demás.  Más bien, sabiendo seleccionar un curso que se enfoque en sus necesidades prácticas, puede mejorar su manejo de este idioma y sacar provecho de su inversión.  Y si bien un mejor dominio del inglés le puede abrir puertas y ayudarle a que goce de una mejor situación profesional o incluso personal, es importante saber en qué situaciones no hay que confiarse demás de su capacidad de comunicarse en esa lengua.  Esto, con tal de evitar malos entendidos, ya sea cuando la comunicación es hablada o escrita. Para eso, conviene saber escoger un traductor y/o intérprete profesional.  Hay varios factores a tomar en cuenta respecto a la selección de servicios de traducción y/o interpretación, pero escogiendo sabiamente, puede ayudar a que  desaparezca la barrera lingüística.

©David L. Lauman, 2013

Bio: David L. Lauman, de 20/20 Translations, Inc., es traductor-intérprete para las áreas jurídica, financiera y médica, entre otras.  Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, cursó la maestría en traducción e interpretación en el Monterey Institute of International Studies.  Le puede localizar en david(arroba)2020translations.com o al +1.303.667.6082.   Para más información, visite www.2020translations.com/about.html.